John Lennon

10 clásicos de la música popular para celebrar el Día del Padre

Una selección musical para regalar y compartir

Por Juan Manuel Freire

Si hay algo en lo que padres e hijas e hijos pueden entenderse, sin mucho esfuerzo por ninguna de las dos partes, es en el poder de una buena canción. La música tiene ese poder para unir y reconciliar y no entiende de fronteras generacionales. Aquí van diez clásicos para escuchar (a ser posible, juntos) en este Día del Padre; diez temas enormes sobre la enormidad de la paternidad y de la hijidad.

Cat Stevens - “Father and Son”

Uno de los mayores himnos folk-rock del artista conocido desde 1978 como Yusuf Islam. En un primer momento parece una colección de consejos de un padre a su hijo: “encuentra una chica, sienta cabeza”, etcétera; mensajes simples pero resonantes. Pero, curiosamente, Stevens adoptaba después el papel del hijo con voz más aguda y desgarrada: “Desde el momento en que pude hablar/ me mandaron escuchar/ ahora hay un camino/ y sé que me tengo que marchar”, decía el vástago con todas sus razones. Los jóvenes oyentes la reconocerán como uno de los temazos vintage de “Guardianes de la Galaxia Vol. 2”.


Paul Simon - “Father and Daughter”

Después de “Padre e hijo”, sigamos con “Padre e hija”, compuesta por Paul Simon para su hija de (por entonces) siete años Lulu. El tema se estrenó como parte de la banda sonora de “Los Thornberrys: la película”, y aunque dicha película no era una maravilla, Simon logró estar nominado a un Oscar a la mejor canción que al final obtuvo Eminem por “Lose Yourself”. Nada contra ese banger, pero “Father and Daughter” era también, de otra manera, emoción pura, sobre todo cuando suena aquello de “no podría haber un padre que quisiera a su hija más de lo que te quiero yo”.


Stevie Wonder - “Isn’t She Lovely”

Otra canción de un padre fascinado por su hija, esta mucho más pequeña, “con menos de un minuto de vida”, como canta Wonder. Esta gran balada pop de “Songs In the Key of Life” (1976) fue su sentido tributo a Aisha Morris, quien más adelante acabaría siendo cantante ella misma y giraría y grabaría con su famoso padre. La canción llegó a ser muy popular a pesar de no llegar a ser single; Wonder no quiso recortarla para hacer esto posible. En el minuto cinco (de casi siete) oímos al artista bañando a su hija. Cosas así de entrañables no se recortan.


John Lennon - “Beautiful Boy (Darling Boy)”

“Double Fantasy” (1980), el último disco publicado en vida (a dúo con Yoko Ono) por Lennon, incluía esta nana pop de relajante y cálida atmósfera tropical. Al principio, John tranquiliza a su hijo Sean diciéndole que el monstruo ya no está en el cuarto y que su padre sí que está aquí. Después, como en otros temas aquí citados, empiezan los consejos: rezar un poco antes de dormir, que le dé la mano al cruzar la calle, etcétera. McCartney la tiene entre sus canciones favoritas compuestas por Lennon y la incluyó en su selección para el programa radiofónico “Desert Island Discs” de la BBC en 1982.


Loretta Lynn - “They Don’t Make ‘Em Like My Daddy Anymore”

Esta gran dama country apoyó a Trump en las elecciones presidenciales del 2016, pero años antes hizo muchas cosas buenas por el mundo, entre ellas publicar esta maravilla de canción, su homenaje a un padre minero que se dejó la piel trabajando para salvar a su familia durante los días de la Gran Depresión. Quien quiera ver la historia puesta en imágenes, puede perseguir la película “Quiero ser libre”, de 1980, con Sissy Spacek como Loretta y el mismísimo Levon Helm de The Band como su padre Ted.


Eric Clapton - “Tears in Heaven”

El ex Cream compuso esta canción originalmente, bien ayudado por Will Jennings (el letrista de “My Heart Will Go On”), para la banda sonora de “Hasta el límite” (1991), aquel emotivo thriller de Lili Fini Zanuck sobre dos agentes encubiertos (Jason Patric y Jennifer Jason Leigh) que se enganchan a las drogas mientras tratan de destapar una trama de narcotráfico. Pero, sobre todo, fue su modo de exorcizar su tristeza por la muerte de su hijo Conor a los cuatro años. Esa melodía y esa acústica desbordan ternura.


John Mayer - “Daughters”

No, no es una canción que Mayer dedique a sus hijas, que aún no tiene, sino a los padres (y un poco también las madres) de mujeres con potencial para hacerle daño algún día. Canta sobre una chica que es “como un laberinto” y que quizá sería más fácilmente legible si su padre la hubiera tratado mejor. “Padres, sed buenos con vuestras hijas/ las hijas amarán como lo hacéis vosotros/ las chicas se convierten en amantes que se hacen madres/ así que madres, sed buenas con vuestras hijas también”. Curioso ángulo.


Jay-Z & Kanye West - “New Day”

El colaborativo “Watch the Throne” (2011) siempre ha sido un disco enorme, pero en su día fue recibido con cierta displicencia por girar en torno a la fama y el poder en un momento en que las secuelas de la crisis financiera 2007-2008 todavía se dejaban sentir. Incluso la canción que Jay y Ye dedicaban a sus potenciales hijos estaba escrita desde la perspectiva del famoso, del poderoso, del forrado. Así es, pero qué enorme canción, qué sample autotuneado de Nina Simone tan bien usado y qué barras tan memorables.


Sade - “Babyfather”

Fue el segundo single del último álbum de Sade hasta la fecha, “Soldier of Love”, publicado en un ya demasiado lejano 2010. Una canción de aromas reggae, francamente pegadiza, sobre lo que parece no el marido perfecto, pero sí un buen padre para alguien. Según contó la propia Sade Adu a ‘People’, este hit a reivindicar aborda “lo increíble que es ser padre, el gran honor y privilegio que supone, y lo terrible que resulta desperdiciarlo”. Su propio hijo Izaak (por entonces hija) hizo los coros con trece años.


Madonna - “Papa Don’t Preach”

En este polémico clásico de los ochenta, Madonna se ponía en la piel de una joven que se queda embarazada y espera que su padre le dé el visto bueno para tenerlo y, además, bendiga la relación con ese novio poco precavido. Se puede completar la escucha (o el visionado del famoso videoclip de James Foley) con “Oh Father”, compuesta años después por Madonna para un padre distanciado, no queda muy claro si con voluntad de perdonar o recriminar. Mejor perdonar, sobre todo en un día como hoy.


Disfruta del 100% de las ventajas de SMUSIC haciéndote cliente Santander aquí