The strokes

Las 10 mejores canciones de The Strokes

El grupo de Julian Casablancas regresa con nuevo disco y su correspondiente gira

| Por

A la (ya corta) espera de su séptimo álbum, “Reality Awaits”, previsto para el 26 de junio, repasamos algunas buenas canciones del grupo de Julian Casablancas, unos verdaderos supervivientes del revival del rock de garaje de los dosmil. A veces para bien, a veces para no tan bien, trascendieron su sonido más icónico para probar con otros muchos subestilos. Aquí hay ejemplos (inspirados) de su libertad de movimiento.

10. “Juicebox” (2005)

El primer single de “First Impressions on Earth” (2005) arrancaba con lo que sonaba a versión acelerada y pesada del riff del tema de Henry Mancini para la serie “Peter Gunn” (Blake Edwards, 1958-1961), pero pronto saltaba a los 90 para mostrarnos a unos Strokes curiosamente grunge. Al principio, podía ser un shocker, y no para bien, pero al final resultó ser un grower. Casablancas admitió el influjo del “Not For You” de Pearl Jam, cuyo líder, Eddie Vedder, ha versionado “Juicebox” en vivo con el grupo en más de una ocasión.



9. “Under Control” (2003)

Más pronto que tarde, The Strokes quitaron la razón a quienes querían reducirlos a una suma del punk de The Stooges y la new wave de Blondie. En esta joya de “Room On Fire” (2003), Casablancas saca a su Sinatra interior para entonar una dolorosa letra de ruptura: “Éramos jóvenes, bonita/ No tenemos control/ Estamos fuera de control”. El guitarrista Nick Valensi ha dicho que es una canción “para relajarse y colocarse”, pero a este cronista le parece más bien “para hundirse en una bella miseria”.



8. “All the Time” (2013)

Es una canción tan concisa y directa como las que les dieron la fama, pero con un sonido diferente al más característico del grupo; se podría hablar de uno de sus más serios coqueteos con el stoner rock, ¿o no es fácil imaginar a Josh Homme al frente del micro, sobre todo en las estrofas? Fue el mayor acierto de un disco, “Comedown Machine” (2013), considerado irregular por la propia banda, que ni siquiera lo quiso presentar con una gira. Tardaron tres años en sacar otra referencia y fue solo un EP, “Future Present Past” (2016).



7. “The Adults Are Talking” (2020)

Casi dos décadas después de darse a conocer, lograban recuperar su emblemático minimalismo a la vez que renovarlo. Tan simple como sumar una caja de ritmos a la batería real y dar un toque extra de reverb a las guitarras. El estribillo, entonado con la pereza más carismática por Julian Casablancas, es pegajoso y adictivo. Líricamente hablando, el grupo se posiciona (como en otras ocasiones) contra los altos cargos y miembros de la élite que se creen superiores a los demás.



6. “Someday” (2001)

Uno de los (infinitos) cortes bandera del clásico “Is This It” (2001), un debut perfecto ya desde esa portada con foto de Colin Lane. Cuando “The New York Times” listó hace poco a “Los 30 mejores compositores estadounidenses”, debió forzar la inclusión de Casablancas, aunque solo fuera por esta canción: su melodía es imborrable desde la primera escucha y su misteriosa letra sobre días pasados y por venir no se agota ni a la decimoquinta. Si el grupo suena medio cansado, quizá sea porque una joya así lleva esfuerzo.


5. “New York City Cops” (2001)

Otro hit de su clásica ópera prima, este conocido incluso de antes; fue parte de aquel doble cara-A con “Hard To Explain” por el otro lado. Es bastante punk así en la música como en la letra: “Los polis de Nueva York no son muy listos”, suelta Casablancas en un tema compuesto en respuesta al asesinato de Amadou Diallo por cuatro policías de paisano en 1999. Eso sí, después de ver la respuesta policial al 11-S, retiraron la canción del CD estadounidense de “This Is It” (2001).



4. “You Only Live Once” (2005)

El discutido “First Impressions Of Earth” (2006) tocaba techo nada más empezar, gracias a este verdadero clásico; después, todo iba un poco hacia abajo. Todo en ella es perfecto, del ritmo de batería al primer gancho de guitarra, pasando por, claro, otro estribillo redondo. Por cierto, fueron ellos y no Drake, cinco años después, quienes popularizaron el acrónimo YOLO (“You Only Live Once”), nombre que dieron a la operación de promoción en la que pidieron a los fans que llamaran a las radios pidiendo la canción.



3. “Hard To Explain” (2001)

El primer single de “This Is It” de The Strokes movía por igual al baile y a la postración nostálgica, suma de líneas de guitarra melancólicas y un groove metronómico que no bajaba el pulso ni para un final que, en realidad, era de brusquedad aplastante. Ahogado en la mezcla, pero poderoso, Casablancas se lamenta con carisma sobre las dificultades comunicativas. Igual de bueno, si no más, fue el mash-up de Freelance Hellraiser que la fundía con “Genie In A Bottle” de Christina Aguilera.



2. “Last Nite” (2001)

Formó parte de su verdadero primer lanzamiento, el EP “The Modern Age” (2001), en una versión de sonido algo más apagado. La buena-buena es la de “This Is It”, llenapistas y alegra-días un cuarto de siglo después, clara y vibrante hija del “American Girl” de Tom Petty And The Heartbreakers, ese clásico hace poco revivido por “Una batalla tras otra” (Paul Thomas Anderson, 2025). Casi la rehicieron en “Under Cover of Darkness”, de “Angles” (2011), algo así como los Strokes maduros.



1. “Reptilia” (2003)

Los chicos progresaban adecuadamente con un corte a la vez reminiscente de “This Is It” y cargado de una nueva y compleja energía. Entrelazaban en poco más de tres minutos un puñado de elementos irresistibles, a saber: otro beat motorik marca de la casa; un bajo rugiente y tozudo; guitarras ahora en staccato y ahora al frente de un solo cantarín para la leyenda, o las voces rasgadas de un Casablancas que canta con fiereza inédita sobre la desilusión. No han vuelto a hacer nada igual, y mucho menos mejor.



Disfruta del 100% de las ventajas de SMUSIC haciéndote cliente Santander aquí